El término amor platónico es de uso común y, en general, su significado es muy conocido. Este tipo de amor se refiere al amor inalcanzable, a aquel que por diversas circunstancias no se puede materializar; en el puede haber un elemento sexual que se da de forma mental, imaginativa o idealística y no de forma física.
Esta nomenclatura se debe al filósofo griego Platón, quien trata esta idea en su obra El banquete. Un amor platónico se alimenta de la ilusión, se crea a partir de un deseo y una esperanza, en este sentido es difícil poder agotarlo por el uso.
Un amor platónico se mantiene en el tiempo pues es un ideal. Cuando se establece un deseo, nos permitimos poder imaginar cómo puede ser la relación, cómo nos gustaría que fuese esa persona y nos ayuda a entender cómo nos queremos nuestras relaciones. Puedes utilizar ese amor platónico para conocerte a ti mismo, para visualizar tus relaciones de pareja, para descubrir qué es lo que realmente desea en el amor para luego poder amar de verdad.
Otro término menos extendido, pero no menos usual, es el sexo platónico. En este caso no hay espiritualidad, no piensas en un futuro con esa persona, el seo platónico se define por la atracción física, cargada de tensión sexual, picardía e impaciencia. La líbido sube con tu imaginación, puedes fantasear con una persona, imaginarte cómo será en la cama sin saber si quiera su nombre ni a qué se dedica. El sexo platónico es algo más que un calentón, es una fantasía sexual con una persona en concreto que te quita el sueño.
Y a vosotras, ¿os ha pasado alguna vez?




