Hipersexualidad es el aumento repentino o la frecuencia extrema en la libido o en la actividad sexual. Consiste en un patrón recurrente de fantasías, impulsos y conductas sexuales que suelen producirse como respuesta a estados emocionales desagradables, como sentirse deprimido, angustiado, etc., así como el uso repetido del sexo como un modo de afrontar el estrés.
Aunque es más común referirse a la hipersexualidad como «adicción al sexo», esta terminología no es correcta, ya que la comunidad científica atribuye este mal a un comportamiento compulsivo y no a una dependencia física y psicológica, como es el caso de otras adicciones como drogodependencia o alcoholismo.
Cualquier persona puede recurrir al sexo en un momento dado para afrontar el estrés o sentirse mejor, pero los adictos lo hacen de manera habitual y cada vez con mayor frecuencia, hasta que el sexo controla por completo sus vidas.




