El sexo tantrico es una forma de realizar el acto sexual basada en el Tantra, que en sánscrito quiere decir red o secreto. Se trata de un conjunto de textos y rituales religiosos esotéricos budistas e hindúes en los que el dios Shiva explica la filosofía del ritual tántrico. Éste incluye la práctica del sexo consciente como camino para potenciar la sensibilidad humana y focalizar toda la energía en una satisfacción mutua.
Para practicar sexo tantrico debes olvidarte del sexo convencional y mucho más de las prisas. Si practicas yoga o alguna disciplina de relajación oriental esta modalidad secual se resultará más sencilla, si no es así, debes tener en cuenta que el sexo tántrico se basa en encuentros largos y relajados, sin prisas; se venera el éxtasis y se busca un placer más prolongado a través del deleite de los goces sensuales.
Tantrico viene de Tantra. El Tantra es una disciplina llena de ritos y una forma de convertirla en uno, es rodear tus sesiones con tu pareja de objetos que llenan tus sentidos: enciende velas blancas y perfumadas, coloca flores frescas y compra aceites para masajear a tu pareja, busca música de relajación y apaga o desconecta cualquier aparato que pueda hacer ruido e interrumpirlos. Deja al pie de la cama frutas y agua para los momentos de descanso y deshazte de cojines, edredones o sábanas que puedan molestarlos, arrójalos al suelo para aumentar el espacio donde moverse.
Es importante planear con anterioridad el encuento sexual tantrico y, por supuesto, revervar un espacio de tiempo largo para poder estar presente, con total conciencia para poder vivir el momento como si no hubiese nadie más a vuestro alrededor. Para empezar, debéis acompasar la respiración, observad a vuestra pareja, poco a poco las caricias y los besos irán fluyendo sin prisas.
En el sexo tántrico, la penetración no es un fin, sino un paso más. Cuando ésta sucede, debe ser estática. El pene se queda inmóvil dentro de la vagina mientras las caricias continúan. Posteriormente, los dos se mueven de forma autónoma. Es decir tenéis que dejaros llevar.




