La palabra «orgasmo» viene del griego «orga» cuyo significado es «hervir, arder». Es un placer intenso, fulminante que se alcanza con fuerza tras un período de excitación. Es el gozo más intenso que puede alcanzar el ser humano. A continuación, le sigue un momento de calma, felicidad y relajación.
Hoy, nos toca hablar de los orgasmos, porque muchos no los tenéis identificados y para recordar como conseguirlos.
Empecemos por el que apriori parece menos complicado:
El orgasmo masculino
Se le considera el momento de máximo placer del hombre, se produce en el momento de la eyaculación, el orgasmo masculino es mucho menos complicado y difícil de conseguir que el femenino. Aún así un reciente sondeo a concluído que un 29% de los hombres a veces eyaculan sin sentir placer y un 18% ha simulado el orgasmo.
En el momento de una estimulación sexual intensa que conduce a la eyaculación, el influjo nervioso dirigido hacia los órganos sexuales provoca contracciones en la próstata, en los canales que transportan el esperma y en músculos de la cadera, en los muslos y en la base del pene. Simultáneamente, el ritmo cardíaco y respiratorio se aceleran y la tensión arterial aumenta. Al mismo tiempo, el hombre siente un placer intenso, una impresión de voluptuosidad y éxtasis.
Naturalmente, la masturbación puede llevar al orgasmo, simplemente por la eyaculación. Pero, en la relación sexual, la excitación es mucho más fuerte, por lo que generalmente el placer es más intenso.
Por otro lado, aunque el placer es fácil de alcanzar, con entrenamiento, el hombre puede lograr retrasar su orgasmo, y así disfrutar con mayor intensidad. En caso de orgasmos sucesivos, el segundo o el tercero pueden dar más placer que el primero.
El orgasmo femenino
Todas hablamos del orgasmo femenino deseosas de experimentarlo. De dónde viene, cómo se llega a él, por qué es tan agradable… Nos centramos en los misterios de este fenómeno que tanto nos gusta.
Durante el orgasmo, el clítoris se retrae, la vagina, el perineo y el útero se contraen por las sacudidas y los pezones se endurecen. Al mismo tiempo, el corazón se acelera y los vasos sanguíneos se dilatan. Todo se estimula durante este placer supremo con el que las mujeres enloquecen. Y es normal porque el orgasmo conlleva una secreción de endorfinas, la molécula de la felicidad, que proporciona una sensación de bienestar inigualable. Hay mujeres que en el momento del orgasmo segregan un líquido blanquecino, se las llama «mujeres fuente».
Por lo general, la mujer logra el orgasmo cuando se le estimulan las zonas sexuales con caricias preliminares, cunnilingus, masturbación o penetración. Pero el mejor modo de llegar al orgasmo es conociendo el cuerpo de una misma. Contamos con diferentes puntos sensoriales que son capaces de enviarnos al séptimo cielo, ¡pero hay que encontrarlos!
-El orgasmo clitoridiano: se consigue mediante la estimulación del clítoris, ese pequeño botón situado entre los labios, anterior a la vagina. Se accede a él muy fácilmente y es muy sensible, con delicadas caricias se puede llegar al orgasmo.
-El orgasmo vaginal: se consigue mediante la estimulación del punto Gräfenberg o más comúnmente llamado «punto G», situado a unos 4 cm de la entrada de la vagina. Tiene forma de bolita de menos de un centímetro y aumenta de tamaño con la estimulación. Está situado al lado de la vejiga por eso no es extraño que tras un orgasmo vaginal tengamos ganas de ir al baño. Para sensibilizarlo, estimúlalo de forma regular con suaves y repetidas presiones con el dedo o con la ayuda de un juguete sexual.
-El orgasmo clitoridiano: el 95 % de las mujeres llegan a él mediante la masturbación y menos de la mitad, un 45 %, lo comparten con su pareja y es él quien las acaricia.
-El orgasmo vaginal: son pocas las mujeres que logran llegar a este orgasmo. Sólo un 30 % tienen el gusto de conocer dicho placer. Aunque todas tenemos un punto G, hay que conseguir «despertarlo». Para ello, hay posturas que lo favorecen: el misionero, con las piernas de la mujer sobre la espalda del hombre o el galgo, con la que se facilita una penetración profunda.
Existens que pueden tener varios orgasmos seguidos, es raro, pero es posible. Cerca de un 13 % de las mujeres pueden disfrutar de varios puntos álgidos durante la relación sexual y no importa si son clitoridianos o vaginales, se desencadenan uno detrás del otro para alcanzar el placer extremo.




