Para saber si os atrevéis o no a ser Swingers primero tendréis que saber a qué nos referimos con esta palabra tan extraña ;). Ser Swinger es intercambiar tu pareja por otra, es decir, tener sexo con otra pareja sin que la relación sufra ningún tipo de deterioro.
Esta fantasía es muy común en muchas parejas, sin embargo una cosa es fantasear con ello y otra muy distinta llevarlo a cabo realmente. Una de las cosas más importantes a tener en cuenta cuando piensas en llevarlo a cabo realmente a cabo es la comunicación, es fundamental que las dos partes de la pareja estén de acuerdo y no sólo para satisfacer a la otra persona, si no ara disfrutarlo ellos mismos.
Si queréis comenzar, en estos tiempos las nuevas tecnologías os ayudarán a buscar dónde y cómo hacerlo. Basta con poner la palabra Swinger en vuestro buscados y os saldrán miles de entradas, tanto informativas como esta, como de lugares y reuniones a los que acudir.
Por supuesto, uno de los principales requisitos, es no involucrar los sentimientos en el intercambio, a partir de ahí todo fluirá. Si os decidís a acudir a un local en el que se realice esta práctica, deberéis tener en cuenta el código Swinger:




