Tienes un gran número de posturas para hacer el amor en la cama. Las mejores posturas están en vuestras cabezas y las ganas que tengáis de disfrutar. Una de las posturas para hacer el amor en la cama más conocidas es la postura del misionero en la que la mujer se tumba bocarriba en posición horizontal, el hombre se coloca encima de la mujer, cara a cara y es él quién toma el mando y marca el ritmo y la intensidad aunque la mujer debe decir en cada momento cómo lo necesita y puede conseguir mayor profundidad levantando las piernas y enredándolas en el cuerpo del hombre.
Otra de las posturas para hacer el amor en la cama más conocida es la postura de la sillita. El hombre se sienta en la cama con las piernas cruzadas (también se puede hacer con las piernas estiradas) y la mujer se sienta encima, mirando hacia él, rodeándole con piernas y brazos. En este caso es la mujer quien toma las riendas y quien marca intensidad, profundidad y ritmo, balanceándose y de vez en cuando apretándose contra él.
Y cómo no terminar las posturas para hacer el amor en la cama más conocidas con la postura del 69. En esta postura ambos controláis qué ritmo queréis y con qué intensidad. Uno de los dos se tumba horizontalmente en la cama, y el otro se tumba encima pero en lugar de cara a cara, cada uno tiene la cabeza a la altura de los genitales del otro para poder realizar sexo oral simultáneo.




