Mujeres y hombres buscan cosas diferentes en una relación. La mayoría de las veces, aunque con buena voluntad, le damos a nuestra pareja lo que queremos recibir de ella y no lo que ella necesita en la realidad. Ambos queremos tener cubiertos todos los aspectos del amor, pero tenemos prioridades diferentes que afectan a la medida con la que apreciamos las menos prioritarias.
Las prioridades para mujeres y hombres son la confianza, aceptación, aprecio, aprobación, ánimo y admiración en el caso masculino y cariño, comprensión, respeto, valoración, seguridad y devoción en el caso femenino. La satisfacción de las prioridades de uno y otro están relacionadas. Si la mujer se siente comprendida aceptará al hombre tal y como es. Si el hombre se siente aceptado estará más atento a los sentimientos de la mujer y será más comprensivo.
Mujeres y hombres procesan diferente las emociones, sus cerebros las procesan de diferente manera. Y la sexualidad de mujeres y hombres también es distinta. El hombre se excita con la vista y la mujer no, y sólo por esto, el comportamiento posterior ya debería y puede ser distinto a pesar de la presión que se ejerce sobre la mujer intentando obligarla a comportarse como el hombre en el terreno sexual. El comportamiento de cada uno es una elección que sólo a debería competer a uno mismo, nunca debería estar condicionado por presiones externas. Nadie debe decidir cómo han de comportarse mujeres y hombres frente al sexo, cómo lo deben manifestar o cómo han de sentirlo.




