Los pechos de una mujer son una zona erógena muy importante, tanto para él como para ella, en especial los pezones. Los senos de una mujer está lleno de terminaciones nerviosas, por lo que son una zona del cuerpo especialmente sensible al tacto. Si se estimulan correctamente harán las delicias de la mujer, especialmente si ella nota que la otra persona realmente está disfrutando del momento, que le excita y disfruta tanto como ella. Por eso es importante saber cómo estimularlos.
Fotografía por William Farges
Para empezar, hay que dejar claro que los pechos no son pelotas antiestrés (aunque ayuden en esta tarea), tampoco hay que concentrarse sólo en el pezón, si no en todo el pecho, combinando caricias por el resto del cuerpo. Si quieres estimular los senos de la mejor manera, es bueno que no sólo acaricies con tus manos, si no que también utilices tu lengua y tus dientes: succiona, lame o muerde con suavidad. Algunas mujeres disfrutan si tiras con cierta fuerza de ellos o si se los pellizcan, lo mejor es ir poco a poco probando y estar muy atento a las señales de su cuerpo: respiración, gemidos, etc.
Algunas técnicas que nos recomienda Raquel Traba en su libro «Los placeres de Lola» son las que podéis leer a continuación:
«Técnica manual:
Acaricia con la palma de la mano todo el contorno del pecho por encima y por debajo del pezón. Luego pellizca el pezón suavemente y muévelo hacia los lados. Los pechos se pueden estimular con cualquier parter del cuerpo, dile a tu chico que le ponga imaginación.
Técnica oral:
Junta los dos pechos con las manos y alterna besos y chupaditas. Succiona el pezón mientras acaricias el clítoris. A continuación, engancha el pezón entre los labios y mueve la cabeza hacia los lados. Recorre con tu lengua todo el seno.»
Por supuesto debemos tener en cuenta que cada mujer es distinta por lo que, como hemos dicho antes, lo mejor (y lo más divertido) es ir experimentando poco a poco con tu pareja, descubriendo su cuerpo y haciendo que ella disfrute. Gracias a una buena estimulación podemos conseguir unos orgasmos más intensos. Ahora… ¡a disfrutar!





