La oxitocina es una hormona relacionada con la conducta maternal y paternal, y con los patrones sexuales, que actúa también como neurotransmisor en el cerebro. Se le llama la «hormona del amor” y ahora cabría denominarla también la hormona de las fidelidad, al menos en los hombres.
Los científicos descubrieron en su estudio, publicado en la revista «Proceedings» de la Academia de Ciencias estadounidense, que los hombres con elevadas cantidades de oxitocina en el cerebro ven a sus parejas más atractivas que aquellos con niveles más bajos.
¿Sabes qué és la oxitocina?Según apunta el científico, la oxitocina estimula el contacto entre las parejas ya que, por medio de éste, se mantiene alto el nivel de esta hormona y ello repercute en una potenciación de la relación sentimental. Hurlemann recuerda que «el hombre constituye una excepción», ya que la monogamia no es un patrón de conducta muy extendido entre los animales salvajes.Los resultados, publicados en la revista PNAS, revelan que se produce una mayor actividad en las regiones de recompensa del cerebro al ver la cara de su pareja. Es más, calificaron a sus compañeras como más atractiva que las mujeres no familiares.
Esta hormona, descubierta por Vicent Du Vigneaud en 1955, afecta positivamente en la estabilidad emocional y llega a prevenir la obesidad, a bajar el estrés y a establecer una conexión más fuerte e íntima entre dos personas.
A continuación, enumeramos los principales beneficios que se asocia a la oxitocina, cuando se introduce en el cuerpo en forma de medicamento:
• En el parto…: Se administra gota a gota, en una cantidad de entre 2 a 8 por minuto. Con eso, se consigue auspiciar el alumbramiento en unas condiciones normales gracias al efecto dilatador del útero que la oxitocina produce No obstante, se recomienda que si se observa algún tipo de hiperactividad en el feto, se retire el tratamiento.
• En cesáreas…: Se inyecta en la madre después de haber extraído el feto de su interior. ¿Para qué? Entre otros efectos, para prevenir la posibilidad de sufrir hemorragias internas uterinas, un hecho que, aunque no es muy frecuente, puede suceder tras dar a luz.
• En abortos…: Cuando se realiza una operación de estas características, se administra oxitocina de la misma forma que en cesáreas (en dosis inyectadas de 5 U.l.) para evitar hemorragias internas.
• En la lactancia…: La oxitocina genera una serie de cambios en las glándulas mamarias de las madres que benefician la producción de leche, por lo que su aplicación en todas las mujeres que tengan escasez de leche beneficiará su producción y, por tanto, la salud de su hijo.





