La diabetes y la sexualidad (en ambos sexos). La vida sexual con diabetes en una mujer no ve tan afectada por la enfermedad como la del hombre, que sufre más efectos secundarios importantes en su sexualidad. Para ellas, la diabetes y la sexualidad de la mujer dependen de si sufre diabetes de tipo 1 o de tipo 2. La diabetes de tipo 2 se presenta en mujeres de edad más avanzada. En ellas es normal que disminuya la lubricación y elasticidad de la vagina, pero además, con la diabetes y la falta de control glucémico, este tipo de problemas se agravan. La diabética de tipo 1, normalmente no presenta efectos secundarios en su sexualidad. Sin embargo, cierto es que en algún momento de su vida pueden presentar ciertos síntomas parecidos a los de las diabéticas de tipo dos.
Entre las consecuencias más comunes de la diabetes sobre las mujeres que la sufre, encontramos.
- Falta de lubricación: La hiperglucemia descontrolada, continúa o frecuente, puede alterar el funcionamiento de las glándulas de Bartholin y Skene, que son unas glándulas situadas en la vulva, responsables de la lubricación vaginal. Sobre todo en mujeres con diabetes 2, puede ser un incómodo problema, aunque con fácil slución: el uso de lubricantes de base agua, será suficiente para evitar las molestias durante el coito.
- Falta de deseo sexual: es algo típico en mujeres diabéticas, y también en hombres. La hiperglucemia provoca cansancio. Y quizás ese estado de fatiga es el que propicia el bajo deseo sexual.
- Infecciones vaginales: sobre todo provocadas por hongos. Esto es debido a que un alto nivel de azúcar en sangre sirve como alimento para que los hongos se propaguen a su antojo. Por eso, especialmente las mujeres diabéticas de tipo dos, o las que aún no tienen controlada su hiperglucemia, son propensas a este tipo de infecciones.
Los hombres afectados por la diabetes tienen una vida sexual más complicada que las mujeres, debido a que va unido a diversos casos de disfunción eréctil, empeorando la posibilidad de mantener relaciones sexuales normales y en algunas ocasiones lo imposibilita.
Según algunos estudios, los efectos negativos que la diabetes provoca en el sistema circulatorio, van provocando, a largo plazo, una pérdida de la capacidad eréctil. Casi un 50% de los enfermos de diabetes, presentan disfunción eréctil a los 10 años del diagnóstico.
La diabetes sin controlar, sobre todo la hiperglucemia, debilita la circulación de los pequeños vasos sanguíneos y la va frenando, dificultando de esa manera la erección. Además, la falta de riego hacia los cuerpos cavernosos, puede provocar a la larga un deterioro de los nervios responsables de la respuesta sexual. Este problema puede solucionarse temporalmente con medicación, como Viagra, pero siempre prescrita por un especialista.
La falta de deseo está asociada sobre todo a los casos de hipoglucemia. El cuerpo no tiene suficiente energía como para afrontar una relación sexual, por eso responde con una notable bajada en la libido. En casos graves de hipoglucemia, podría sufrirse incluso un desmayo durante el coito.
En cuanto a la disfunción eréctil, es importante cuidar la salud al máximo desde que se conoce el diagnóstico. Los efectos negativos aparecen por los daños ocasionados por la falta de control glucémico. Es importante seguir los tratamientos a rajatabla y mantener bajo control las subidas y bajadas de azúcar. Solamente de esa manera, se puede disfrutar de una calidad de vida sexual a pesar de sufrir diabetes.





