Siempre se ha pensado que mantener relaciones sexuales durante el embarazo no es bueno, se consideraba una práctica degenerada y de riesgo. Por suerte estos pensamientos han cambiado y estas prácticas están mucho más aceptadas, ya que existe mucha información al respecto y se sabe con seguridad que no es perjudicial, siempre y cuando la madre se encuentre bien, tenga apetito sexual y no hayan contraindicaciones médicas.
Mantener relaciones sexuales no es en absoluto perjudicial para el feto puesto que está bien protegido por la pared del útero y la bolsa de líquido amniótico.
La mayoría de las embarazadas atraviesan distintas etapas, que están estrechamente relacionadas con el crecimiento del bebé y los cambios hormonales. En el primer trimestre es frecuente que el interés por el sexo disminuya, debido a las náuseas y al cansancio, no obstante, estas sensaciones suelen desaparecer pasado el tercer mes, por lo que suele incrementarse el deseo sexual. Otro punto a favor de mantener relaciones sexuales es que se dice que favorece a que la mujer tenga un parto más fácil, ya que relaja y ejercita los músculos del útero y por tanto las contracciones son menos dolorosas. El estudio remarca que especialmente si se practica sexo durante los últimos meses del embarazo el parto será más llevadero.
Al volver el apetito sexual pueden surgir dudas sobre la posición que se debe adoptar, algunas de las posiciones que antes practicabas ahora no serán posibles debido al crecimiento de la barriga, sin embargo aquí te mostramos algunas que podrán resultarte cómodas:
1. Variante del misionero: esta primera postura es el tan conocido misionero, pero tu pareja deberá dejar una rodilla doblada para evitar que el peso esté sobre tu barriga.
2. Al estilo andrómaco: En esta tu pareja deberá tumbarse y tú te sentarás de espaldas encima de él. Las ventajas son varias: tú podrás controlar la profundidad de la penetración, tu pareja disfrutará de buenas vistas.
3. La cuchara: Túmbate sobre tu lado izquierdo para no sufrir ningún tipo de presión sobre la vena uterina y que tu pareja se coloque detrás, como si fuérais dos cucharas. Con esta postura la penetración no es muy profunda y se permiten las caricias sin problema, muy popular en el tercer trimestre.
4. Cara a cara: Para esta posición deberás buscar una silla cómoda y firme, donde se sentará tu pareja y tú encima de él pero de frente. Las ventajas es que os veis cara a cara y se pueden incluir besos. Evita esta posición después del segundo trimestre.
5. A los pies de la cama: Esta postura es muy recomendada durante los últimos meses del embarazo. Tu pareja debe estar arrodillada y tú tumbara a los pies de la cama. De esta forma él no echará todo su peso sobre ti.
6. El perrito: Seguro que esta ya la conoces. Su mayor ventaja es que permite una penetración profunda sin ejercer presión sobre el estómago. Para estar aún más cómoda colócate una almohada bajo los codos.











