Se suele pensar que los hombres y las mujeres tienen maneras distintas de entender las relaciones de pareja y sexuales. Da la impresión de que los hombres siempre están dispuestos a mantener relaciones sexuales mientras que nosotras tenemos más altibajos a este respecto.
Es cierto que a veces tenemos unas ganas tremendas de una buena sesión de sexo con nuestra pareja y otras veces no tenemos ganas de nada, y la mayoría de las veces no sabemos a qué se debe esas fluctuaciones en la pasión. Lo cierto es que nuestro deseo sexual se ve condicionado por muchos factores tanto emocionales como fisiológicos. Obviamente nuestro estado de ánimo resulta fundamental, pero si hay algo que determina nuestra pasión es el ciclo mentrual.
A lo largo de los 28 días que dura el ciclo menstrual se van produciendo en nuestro cuerpo determinados cambios hormonales que hacen que tengamos más o menos ganas de sexo. En los días previos a la menstruación, momento en el que muchas mujeres sufren el temido síndrome premenstrual, y durante la menstruación parece ser que nuestro deseo disminuye, ya que nos sentimos más cansadas e incluso tristes. En cambio, a medida que va aumentando la producción de estrógenos y nos acercamos a nuestro periodo más fértil, también nuestra pasión y ganas de sexo aumentan.
Ya sea porque tu pareja te parece perfecta para mantener intensas conversaciones intelectuales pero no para un revolcón en el sofá, ya sea por problemas en el trabajo, el estrés, o algún problema emocional, es habitual perder la pasión en la pareja. El enemigo más peligroso es la rutina, algo que puede acabar no sólo con tu vida sexual, sino también con tu pareja.
Así que los pasos que te conduzcan a recuperar tu deseo sexual pasa por una renovación de tus hábitos sexuales. Los cambios de escenario pueden ser una buena alternativa para recuperar la pasión, no siempre tenéis que hacerlo en la cama. Introducir algunos juguetes eróticos en vuestras relaciones sexuales puede haceros recuperar la ilusión y las ganas de sexo. Y en cualquier tomar las relaciones sexuales como un momento de intimidad en el que los dos disfrutéis por igual.





