Arder como el fuego

Cuando entre en casa, un pequeño sendero de velas blancas se abría ante mí. \”Sígueme\” decía en un pequeño papel. Como sí de un juego se tratase cumplí las órdenes. Un millar de velas iluminaban la estancia. La tenue luz de las velas me permitió verle. Estaba tumbado en una colcha, intentando abrir una botella de champán. No tuve que decir nada. Sus ojos se posaron en los míos.

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¿Cuáles son los hábitos pornográficos de los españoles?

Hasta hace poco menos de una década, hacer estudios sobre los hábitos sexuales de las personas era una tarea titánica cuyas conclusiones, además, eran poco precisas. Sí, aunque fuera relativamente fácil encontrar a personas dispuestas a compartir con un investigador sus costumbres más intimas, nadie podía asegurar que los participantes no estuvieran exagerando o mintiendo, algo con lo que tenían que contar a la fuerza todos los sociólogos.

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